Tiempo de cocción
20 minutosTiempo de preparación
10 minutosTamaño de la porción
4-6 racionesDale a tus clásicas coles de Bruselas asadas una mejora fácil con esta receta impresionante pero sin esfuerzo. El aceite de canola Wesson ayuda a que las coles queden perfectamente doradas y crujientes, mientras que una rápida llovizna de nuez de arce añade un acabado dulce y con sabor a nuez digno de cualquier ocasión especial.
Es el tipo de guarnición que queda elegante en la mesa, pero que se prepara en sólo 30 minutos, lo que la hace ideal para cenas festivas en las que quieres algo extra sin esfuerzo. Un toque de sirope de arce y crujientes nueces pecanas convierten estos brotes cotidianos en un favorito que agrada a todos, tan bonito como delicioso.
Receta creada por @simplylakita
Ingredientes
Método
Coles de Bruselas
Precalienta el horno a 220°C (425°F).
Forra una bandeja de horno grande con papel pergamino para limpiarla fácilmente.
Coloca las coles de Bruselas cortadas por la mitad en un bol grande. Rocíalas con 2 cucharadas de aceite de canola Wesson, salpimiéntalas y remuévelas hasta que queden uniformemente cubiertas.
Coloca las coles de Bruselas con el lado cortado hacia abajo en una sola capa sobre la bandeja del horno. Ásalas durante 18-20 minutos, removiéndolas a mitad de tiempo, hasta que estén doradas y crujientes por los bordes.
Método de montaje
Mientras se asan las coles de Bruselas, combina la cucharada restante de aceite de canola Wesson, el sirope de arce, el vinagre de sidra de manzana y las nueces picadas en una sartén pequeña a fuego medio. Cocina durante 1-2 minutos, removiendo constantemente, justo hasta que la mezcla esté caliente y brillante.
Pasa las coles de Bruselas asadas a un cuenco o fuente de servir. Vierte por encima la llovizna tibia de nuez de arce y remueve suavemente para cubrirlas. Sírvelas inmediatamente con una pizca opcional de pimiento rojo en escamas o sal marina en escamas para conseguir un contraste extra.
Consejos para recetas
Seca bien las coles de Bruselas. La humedad es enemiga de lo crujiente. Secarlas a golpecitos antes de asarlas ayuda a que se caramelicen maravillosamente en lugar de cocerse al vapor.
Utiliza suficiente aceite para cubrirlos uniformemente. El aceite de canola Wesson ayuda a que los brotes queden dorados y crujientes sin apelmazarlos. Remueve hasta que todos los trozos estén ligeramente brillantes.
No te saltes la vuelta a mitad de camino. Remover a mitad del asado ayuda a que se cocinen uniformemente y a conseguir esos irresistibles bordes crujientes por todas partes.
Cuidado con el glaseado. El glaseado de nuez de arce sólo necesita uno o dos minutos para calentarse; si se cocina demasiado, el azúcar puede endurecerse al enfriarse.


